Cuando en el año 2013 con un grupo de amigos llegamos al Valle de la Convención – Cusco, encontramos una situación bastante compleja en el campo. Muchos de los campos se encontraban abandonados y la calidad del té deteriorada. La tradicional zona tealera del país ya no era lo que fue en los mágicos 70-80, el campo se encontraba envejecido y los jóvenes preferían ir  a las ciudades antes que dedicar su tiempo  en este y otros cultivos.  Después de algunos meses en pensar las alternativas al cultivo, gracias a un joven local decidimos emprender con el cultivo que tuvimos siempre frente a nosotros, el té.

En RUNAQ somos un equipo de jóvenes profesionales de distintas formaciones, además de contar con grandes aliados en las zonas en las que trabajamos. Actualmente contamos con proyectos ejecutándose en Ancash, Amazonas, Tingo María y Moyobamba, en la producción de té y otros productos.